jueves, 20 de octubre de 2016

La apariencia distintiva en la moda



La apariencia distintiva o también conocida como "trade dress" es la forma de presentar un determinado producto o de decorar un local comercial. En este último supuesto  es común encontrarse establecimientos de firmas de moda ( Loewe, Carolina Herrera, Chanel...),  o de cosméticos que resultan fáciles de identificar a primera vista porque todos ellos  observan un mismo tipo de presentación, decoración interior y escaparates, diseño, formas, música ambiente, aroma ambiental,colores... que los hacen especialmente identificables y muy propios y característicos de esa marca en concreto.   
La apariencia distintiva se identifica por tanto por un conjunto de colores, formas, presentaciones, estructuras y diseños característicos y particulares de un establecimiento comercial, la vestimenta de los empleados, los letreros, ...en definitiva todo aquello que identifique y distinga a una marca o local en la presentación de servicios o venta de productos.


La apariencia distintiva tiene una fuerte vinculación especialmente con los franquiciados, que se caracterizan por mantener todas ellas la misma apariencia.
La protección de la apariencia distintiva externa e interna de un negocio puede conseguirse a través de la figura del diseño comunitario. Para ello y de conformidad a lo dispuesto  por el Reglamento CE nº 6/2002 del Consejo de 12 de diciembre de 2001  sobre dibujos y modelos comunitarios, debe necesariamente cumplirse una serie de requisitos, como es el de la novedad y el carácter singular.  A los diseños les es exigido en todo caso que se trate de una novedad mundial. 
Otra posible forma de protección del trade dress en los establecimientos comerciales  sería a través de la figura de la marca tridimensional siempre que dicho local tenga la distintividad suficiente para ser considerada como marca.  La marca tridimensional protege la identificación de una  marca a través de su forma y su imagen visual. Los stores de Apple son un buen ejemplo de ello.


Además siempre se podrá acudir a la protección del diseño industrial, en este caso se deberá solicitar el registro de la imagen  comercial de los locales comerciales antes del transcurso de un año desde el primer lanzamiento. 

Uno de los casos más famosos en que se invocó la protección de la apariencia distintiva o trade dress fueron los zapatos Lego diseñados por Balenciaga.

Estos zapatos fueron denominados así  por sus colores y cada par costaba la nada despreciable suma de 4000 dólares. Un diseñador norteamericano, Steve Madden, lanzó al mercado un diseño muy parecido al de Balenciaga cuyo precio de venta era de 100 dólares.

La gran similitud del diseño de Madden ( el modelo de la izquierda de la imagen ), llevó a Balenciaga a demandarle por violación del derecho de autor, infracción del trade dress y competencia desleal. La demanda fue ganada por Balenciaga en todos los cargos  por las que fue presentada. 
     
 
Imagénes: Moredesign,Balenciaga, Buro 

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